A LEVANTARSE QUE LA VIDA ESTA LLENA DE CAÍDAS.


Heey! ¿Cómo están? Les quiero contar que este fin de semana me fui a un rancho y hace mucho no me subía a un cabalo. Cuando era chiquita tome como un año clases de equitación y se los juro por mi vida nunca me había caído. Pero también se que no me había caído por que vivía tensa y literal me aferraba con uñas y dientes a estos pobres animales del señor.


El sábado me caí por primera vez y vaya que me dolió, realmente no entiendo como fue, pero me dio una gran lección de vida. Al estar en el suelo, todas mis amigas gritando desde afuera de la pista si estaba bien, y yo tratando de entender que me había pasado, el papá del novio de mi amiga le dijo que me tenía que volver a subir para que se me quitará el miedo.


Me sacudí las pompis, me saque la tierra de mis botas y me volví a subir, si con miedo para que negarlo, pero poco a poco me di cuenta que el caballo no había hecho nada malo, yo en mi ignorancia le pique un poquito de más al caballo por lo que aceleró, pero di la coordinación y termine en el suelo.


Ya otra vez, arriba del caballo, me di cuenta que literalmente así es la vida, que cada vez que nos caemos debemos subirnos/ levantarnos y seguir. Creo que yo durante la mayoría de mi vida por el miedo a caer viví aferrada como lo hacía de chiquita, vivo aferrada a que nada me lastime, a que nada que me pueda hacer daño me suceda por lo que jamás eh vivido.


La lección que a mi me dejó esto es: el miedo puede existir, pero solo nosotros decidimos como lo manejamos, lo hacemos nuestro amigo o se vuelve ese gran fantasma que no te va a dejar disfrutar de la vi


da, podemos dejar que este sea siempre nuestro gran enemigo, que no deja que hagamos las cosas que amamos o que no nos deja conocer cosas nuevas.